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Sylvester Stallone dirige y protagoniza "John Rambo", el ex-boina verde que, después de una vida marcada por la guerra, vive una solitaria y apacible existencia en la jungla del norte de Tailandia, pescando y cazando cobras para luego venderlas. Todo esto cambia cuando un grupo de misioneros necesitan que les guíe hasta la frontera con Birmania para suministrar medicinas y alimentos a unos refugiados asediados por el despiadado ejército birmano, que ha hecho de las torturas y los asesinatos algo habitual.
Rambo no tendrá más remedio que volver a involucrarse. Se verá obligado a hacer lo que mejor sabe, porque a pesar suyo lleva la guerra en la sangre.
SYLVESTER STALLONE (John Rambo) – JULIE BENZ (Sarah) – PAUL SCHULZE (Michael Bennet) – MATTHEW MARSDEN (El Niño) – GRAHAM MCTAVISH (Lewis) – KEN HOWARD (Arthur Marsh)


SYLVESTER STALLONE (Director y Guionista)
AVI LERNER, SYLVESTER STALLONE, KEVIN KING, JOHN THOMPSON (Productores)
GLEN MACPHERSON (Director de Fotografía)
SEAN ALBERSTON (Montaje)
BRIAN TYLER (Música)

Este artículo contiene spoilers que desvelan datos importantes de la trama de la película.
Pocos fueron los que se tomaron en serio a Sylvester Stallone cuando anunció que iba a regresar con Rocky y Rambo. Incluso cuando los proyectos eran una realidad, muchos se tomaron esto como un ejemplo de que Stallone estaba ya tocando fondo.
Pero algunos sí que esperábamos algo de estos dos proyectos, algunos sabemos que Stallone es un buen director, que sabe escribir (aunque necesite hacer junto con alguien más, la mayoría de veces), y que no nos iba a ofrecer una simple continuación de esas películas.
Ya lo demostró con Rocky Balboa, ofreciendonos un magnífico broche a la saga con una historia llena de nostalgía, una delicia para los aficionados que disfrutamos de las anteriores películas en su momento.
Pero con Rambo la cosa es distinta. En parte porque los personajes lo son. Rocky es más humano, con los problemas que podemos tener la mayoría. El ex-boina verde es un hombre diferente, duro, guerrero, con otro punto de vista. Es muy probable que un enfoque como el de Rocky Balboa no hubiera funcionado con Rambo.
Pero Stallone no solo crea una historia de acción para esta nueva entrega de la saga, sinó que va más allá y nos la plantea con un nivel de violencia considerablemente alto. Nos quiere mostrar la guerra tal y como es, sin tapujos.
Y eso hace nada más empezar la película, con unas imágenes reales de la tele sobre el conflicto que se vive en Birmania. Imágenes sobrecogedoras que tienen la intención de afectarnos y posicionarnos del lado de Rambo y (aunque menos) de los misioneros que le piden ayuda. Es por ellos que el guerrero se ve envuelto en otra batalla, por ayudar a unos misioneros a llegar a la frontera Birmana.
Durante el viaje ya veremos a un Rambo en plena forma, matando a varios piratas Birmanos que quieren "quedarse" con la chica protagonista y matar al resto, a lo que uno de los misioneros acaba replicandole su acto porque "todas las vidas merecen respeto", o algo así.
El poblado al que van los misioneros es masacrado, y aquí vemos algunos de los momentos más impactantes de la película. No se nos oculta casi nada: un hombre que (literalmente) explota, un niño asesinado delante de la cámara, otro que es pisoteado violentamente, piernas que son arrancadas por culpa de una bomba,... Directo y efectivo.
Una manera de intentar que simpaticemos con los misioneros y que cojamos un odio inmenso al ejercito Birmano.
Rambo es reclamado para llevara un grupo de mercenarios al mismo sitio donde dejó a los misioneros, que llevan ya 10 dias desparecidos. La secuencia empieza con un sueño que tiene el protagonista, un magnífico montaje con imágenes de todas las entregas que hará las delicias de los fans más acérrimos. Rambo es despertado de este sueño por el jefe de la iglesia de donde venian los misioneros, para pedirle ayuda, y él acaba accediendo. Y aquí es donde vemos el cambio de ideología del protagonista.
Ya no va a luchar por su país, no quiere verse de nuevo rechazado. Si le sucede, que sea por algo que él ha escogido. Así que decide por sí mismo ayudar a los misioneros, y aunque solo tiene que acercar a los mercenarios al mismo sitio donde desembarcaron los misioneros, él ya se prepara para la lucha, forjando incluso un machete él mismo.
Después de rechazr la ayuda de Rambo, los mercenarios siguen con su misión. Nos encontraremos con una secuencia que a mí, personalmente, me puso los pelos de punta.
Al principio de la película, vemos como los soldados birmanos se ceban especialmente con algunos de sus prisioneros, escondiendoles varias bombas bajo el agua de un lodazal, haciendoles correr después por el mismo, creando un macabro juego de suerte, aunque al final acaben muriendo todos igualmente.
Los mercenarios se encuentran con el mismo panorama, y durante todo el recorrido de los pobres "atletas" esperas con angustia a que alguno de ellos pise una de esas bombas, sin que esto suceda. Los soldados les obligan a volver, pero los prisioneros se niegan, quedándose inmoviles por la presión sufrida, y los mercenarios igual de inmoviles para no verse envueltos en una batalla. Pero esto no acabará así, porque Rambo no piensa permitirlo, y es entonces cuando hace una aparición heróica, matando con su arco a todos los soldados y convenciendo (con peculiares dotes) a los mercenarios para rescatar a los misioneros.
Y precisamente la secuencia del rescate es, probablemente, la mejor ejecutada de toda la película. Con un montaje paralelo vemos a los soldados birmanos totalmente desbocados, abusando de cuatro chicas que primero les han dedicado un baile; y a Rambo y los mercenarios rescatando a los voluntarios, bajo la lluvia, con un plan perfectamente planificado, que solo se ve afectado al final del mismo, cuando Rambo intenta salvar a Sarah pero se encuentra con que un soldado quiere abusar de ella. Pero tranquilos, que el soldado (y su nuez) pagarán por ello.
La huida de todos los americanos nos conduce a dos magníficas secuencias.
Primero, a Rambo intentando desviar la atención de lo soldados birmanos que les siguen, con la idea de que Sarah y "El Niño", el mercenario más simpático, puedan huir (los demás no los esperaron en la huida bajo la lluvia).
Rambo se las ingenia para que los soldados acaben siguiéndolo a él y acaben volando por los aires, en una secuencia con un magnífico ritmo, que mantiene la tensión en todo momento, hasta la gran explosión.
La segunda secuencia, la final, la que más ha dado de qué hablar. Los misioneros a punto de morir ejecutados por los soldados birmanos, y Rambo apareciendo por detrás de uno de ellos, decapitándolo y tomando los mandos de una gran metralleta con la que liquidará a la mayoria de los soldados, descuartizando a gran parte de ellos (algunos hasta los parte por la mitad con las potentes balas que despide el arsenal que maneja).
Esta secuencia tiene un momento interesante. Se trata del misionero que tanto valoraba la vida de los piratas birmanos, que en medio de todo el pastel acaba cogiendo una piedra y matando a uno de los soldados a pedradas. Cambia su percepción de la situación, y quizá, como les dijo Rambo, realmente hay cosas que no pueden cambiar, por mucho empeño que les pongan.
La última secuencia de la película tambien gustará a los seguidores del guerrero. Rambo llega a casa de su padre, con una indumentaria que nos recuerda al inicio de la primera parte. Él tambien cambia su percepción de las cosas, y decide dar una oportunidad a esa sociedad que le marginó, y tambien darse una oportunidad a él mismo e intentar recuperar la relación con los suyos, empezando por ese padre que en medio de la película reconocía que no sabia nada de él desde hacia muchos años.
John Rambo es una película especial. Quiere añadir un toque de crítica social con las imágenes reales del conflicto birmano, pero no quiere que eso sea el eje principal del film, ya que lo que se nos muestra es una película de acción pura y dura. Explosiones, tiroteos y persecuciones es lo que realmente nos importa, pero siempre se agradece que haya un poco de trasfondo, aunque sea ligero.
Una magnífica realización, un guión que sencillamente cumple, un Sylvester Stallone magnífico (como en las tres anteriores entregas),... Las virtudes de esta película son muchas, siempre y cuando se vaya a ver con el "chip" de la acción, como dejemos puesto el del "ensayo" mal vamos, porque no vamos a encontrar nada de eso, y la criticaremos de cosas que, precisamente, esta película no pretende ofrecer.
Un espectáculo visual que solo se ve empañado por la lamentable calidad de las copias distribuidas por Manga Films, con cambios de colimetria, desenfoques y unos créditos finales casi ilegibles. Lamentable el trabajo de la distribuidora española, que para redondearlo, ha anunciado estos dias el lanzamiento de esta película en DVD y Alta Definición. Esperemos que están más acertados entonces.
Magnífico trabajo de Brian Tyler para esta película.
Su primer acierto, mantener el tema de Jerry Goldsmith, que suena espléndido en los créditos iniciales mientras se nos presenta a Rambo en su rutina diaria.
La percusión abunda en los temas que suenan durante la proyección de la película, como suele ser normal en las historias ambientadas en la selva, magníficamente acompañada de la orquesta.
La secuencia en la que Rambo intenta desviar a los militares de Sarah y "El Niño" contiene uno de los mejores momentos musicales de la película, con un tema trepidante, una espléndida integración de la orquesta y la precusión, con el añadido de una guitarra eléctrica que acentua los graves y le da un aire más agresivo al tema.
Como punto negativo, la batalla final, que contiene el que sea quizá el mejor tema de la partitura, pero que casi no se aprecia por lo altos que están los efectos de sonido.
Autor: Angel Aylagas